Argentina actualiza la normativa para evaluar organismos obtenidos mediante nuevas técnicas de mejoramiento
La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca actualizó los procedimientos para determinar si un organismo desarrollado mediante Nuevas Técnicas de Mejoramiento debe ser considerado OGM o no. La medida busca adaptarse a los avances de la ciencia y la tecnología y, al mismo tiempo, brindar mayor claridad y previsibilidad a los desarrolladores.
La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación publicó la Resolución N° 24/2026, que actualiza los procedimientos para evaluar organismos obtenidos mediante Nuevas Técnicas de Mejoramiento (NBT) y determinar si se encuentran alcanzados o no por la normativa aplicable a los organismos genéticamente modificados (OGM).
La normativa introduce mejoras en la Instancia de Consulta Previa (ICP), una herramienta clave del sistema regulatorio que permite determinar de manera anticipada si un organismo debe ser considerado OGM o no. En particular, la actualización ordena los procedimientos y brinda claridad en aspectos como las definiciones, la información requerida, los plazos de respuesta y los criterios de análisis.
Según se informó oficialmente, el nuevo marco reemplaza a la normativa anterior y busca simplificar procesos, optimizar los tiempos y eliminar cargas administrativas innecesarias, al tiempo que incorpora criterios técnicos más modernos y precisos.
La nueva resolución es resultado de un proceso de trabajo técnico realizado junto a especialistas de la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (CONABIA), organismo de referencia en bioseguridad a nivel internacional.
Argentina fue uno de los primeros países en establecer un marco regulatorio para las Nuevas Técnicas de Mejoramiento. El país comenzó a abordar este tema en 2013 y en 2015 publicó la primera normativa específica para evaluar productos obtenidos mediante estas tecnologías, que posteriormente fue actualizada en 2021.
Con esta nueva actualización, el país continúa avanzando en la construcción de procedimientos regulatorios modernos, orientados a acompañar el desarrollo tecnológico del sector agropecuario, promover la innovación y fortalecer la competitividad del país en el ámbito de la biotecnología.
