|
|
Metabolitos primarios y secundarios
Los productos de la biotecnología se aplican hoy a un gran número de industrias entre las que cabe mencionar no sólo la alimenticia, sino también la farmacéutica, textil, del papel, de detergentes, etc. Antes del advenimiento de la ingeniería genética ya se obtenían diversos productos (metabolitos) derivados de bacterias, levaduras y hongos filamentosos.
Cuando un microorganismo crece en un medio con nutrientes en exceso, consigue completar sus vías metabólicas generando los productos finales del metabolismo energético y todos los compuestos (lípidos, enzimas, aminoácidos, etc) necesarios para su ciclo de vida. Todos estos compuestos se denominan metabolitos primarios, y los más importantes, desde el punto de vista comercial, son el alcohol (empleado en la elaboración de bebidas y como biocombustible), los aminoácidos (como el ácido glutámico, empleado como sazonador o la lisina, que se usa como aditivo alimenticio), los nucleótidos, los ácidos orgánicos y las enzimas. Entre las enzimas, podemos mencionar a las proteasas y lipasas para la fabricación de detergentes en polvo, la celulasa, para la industria textil y del papel y la pectinasa, para la elaboración de jugos de fruta, entre otras.
Los metabolitos secundarios, en cambio, se producen cuando algún nutriente del medio se encuentra en concentraciones limitantes. Los más importantes comercialmente son los antibióticos, las cefalosporinas, las toxinas y los alcaloides.
|